Invierno.
Meses, estaciones..
El armario está pintado de blanco, como el invierno. Y cerrado, como un corazón que no quiere dejar entrar el frío, ni que el tiempo se vuelva a parar y que todo vuelva a empezar. Otra vez, de nuevo, desde cero.
Quema, como el dolor.
Ya no hay hojas en los árboles, el frío las ha quemado, hace daño y duele, como el fuego.
Los días se hacen eternos, el frío me cala los huesos, y Madrid se siente solo, abandonado, frustrado. Está cansado de ver a la gente entrar y salir sin ningún motivo ni explicación.
- Oye, ¿te pasa algo?
- Sí, que él a vuelto a la ciudad.
Y es entonces, cuando lo recordé. Canciones de Mumford and Sons a las tantas de la madrugada era lo único que nos mantenía vivas, sumergidas en el recuerdo. Y la carretera, siempre la carretera, empieza y acaba en el mismo punto.
- No abras el armario, no dejes que entre otra vez.

Me gusta mucho cómo escribes, muy directo todo, y a la vez sensible. Las fotos también son preciosas. Hacía tiempo que no pasaba por aquí!
ResponderEliminarUn abrazo.