domingo, 2 de agosto de 2009

Un café y algo más...



"Quítate esa goma del brazo, te cortará la circulación", y ¿a tí qué te importa si me corta la ciculación o no?, llevo lo que me dá la gana y punto. No es su problema, es el mío.

Cuando el mismo tío al que ves todos los fines de semana un día te insinúa que tengo que dejarme de tonterías, de estar con un chico de mi edad y fijarme en tíos como él, a los que llama "yogurines" de 22 años para arriba, tíos que según él, a esa edad ya saben lo que quieren. ¿Qué sabrás tú si estoy o no estoy con un chico de mi edad que sabe o no sabe lo que quiere?

Y ¿a tí quien te ha dicho que me digas lo que tengo que hacer o lo que no?

No lo entiendo, pero da igual, sé que lo haces para intimidarme.


Pasas cada día en el mismo lugar, haciendo lo mismo todos los días, aguantando a la misma gente... ¿Para qué?

¿De qué sirve aguantar siempre al mismo cliente borracho sentado detrás de la barra? O a tu jefa cuando está de mala hostia...

Alomejor sirve de experiencia...nada más.


Que cuando me pides un café, no es sólo un café, es un café y algo más, una discusión tras otra...



Es la imagen que tienes que dar

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