jueves, 6 de febrero de 2014

Quiero escribir un poema y que no me sangren las heridas.

Somos diferentes.
Estamos hechos de una pasta especial:
De algo que no todos tienen. Nuestra felicidad está en otro sitio, nuestros sueños se alejan de lo convencional y nuestro sentido del placer esta mucho más allá de lo que los demás imaginan. Pensamos distinto y razonamos de forma extraña para los que no sientan como nosotros.
Ellos (todos los demás), estudian para trabajar, trabajan para tener dinero y con ese dinero compran objetos que poco nos importan comparado con nuestro verdadero deseo.
Nosotros estudiamos, trabajamos y cambiamos nuestro dinero por tiempo. Por unos minutos que nos hagan sentir vivos.
Compramos apenas una hora de placer sensitivo, compramos herramientas que nos hacen sentirnos dentro de nosotros mismos, estudiamos fórmulas matemáticas para comprendernos y nuestra vida gira alrededor de una perfección inexistente pero necesaria de perseguir.
Somos capaces de pasar hambre, frío, calor o cansancio por un poco de esta droga. Nuestra droga. La única que nos ofrece ese dulce trance, la única por la que vivimos y por la que moriríamos.
Investigamos durante horas y cuando creemos que tenemos esa perfección recorriendo nuestra columna vertebral, encontramos algo mejor y nos sentimos en el mismo paraíso. Eternos frustrados, mártires y amantes felices.

¿Y merece la pena correr tras la liebre sabiendo que no hay liebre ni meta?
Un solo acorde tocado con mimo en el momento adecuado hace que todo nuestro trabajo y esfuerzo no sea en vano.
Estamos hechos de una pasta especial.
Somos diferentes.


"Life's for the living so live it
Or you're better of dead"

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